
Los políticos suelen ser personas desconfiadas y se fían de poca gente. Como en el caso de Arturo Núñez recelan, en especial, de sus ex correligionarios, ya que les consta que los enemigos no traicionan porque se sabe de antemano que lo son. ¿Cómo es posible que siendo Núñez tan desconfiado, se haya rodeado de tantos expriistas que han ejercido cargos de confianza en sucesivos gobiernos tricolores? Muy pocos perredistas de hueso colorado tienen acceso al "círculo rojo" de Núñez y eso es un adelanto de lo que sería un hipótetico e improbable gobierno de este. Los ex priistas aconsejan al candidato perredista y Núñez en realidad lo que desea es una aprobación a lo que hace, no una autocritica. Parece que Núñez desconfía tanto de ellos que prefiere tenerlos cerca para vigilar cada uno de sus pasos.
Enviando los datos, por favor, espere...
MIRABEAU JUN 21, 07:57
Excelente señalamiento, puede decirse que los neo-perredistas no son de fiar porque sus altos cargos en gobiernos priistas los tienen amarrados a los que fueron sus amos como madrazo y andrade, ¿como confiar en ellos si el PRI los hizo ricos y huyeron del barco porque pensaron que se hundiría? ¿y ahora que será de tanta lacra sin pista de aterrizaje?