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COLUMNA

Peña Nieto y la Lectura: Observaciones

Lo Vergonzoso: Ya se ha dicho hasta el cansancio: es realmente vergonzoso que un político que aspira a gobernar a su país no lea y no tenga interés en hacerlo. No sólo por el hecho en sí mismo sino porque el desinterés revela una carencia de marcos de referencia para proyectos a futuro para el país y una ignorancia inadmisible acerca de las tendencias del desarrollo global y de los procesos políticos y los estilos de gobierno. Es vergonzoso que Enrique Peña Nieto, todavía el candidato con mayores posibilidades de convertirse en el próximo presidente de México, esté enterado de lo que ocurre en México y en el mundo con base en la información que le proporcionan sus asesores a través de tarjetas, ese recurso hoy ya tradicional de la política mexicana. Independientemente de que el tiempo juegue a favor de Peña Nieto o no, quienes han estado y continúan estando convencidos de votar por él deben tener claro que no votarán por un estadista. Lo harán por un político más, de los que abundan en nuestro país. No esperen, pues, un desempeño extraordinario, singular; no crean que México será otro si Enrique consigue la presidencia.


Igualmente vergonzosa, amén de irritante y preocupante, es la respuesta de Paulina, su hija. Los insultos a los críticos de su padre, transmitidos a través de Twitter, revelan una educación clasista y arrogante. Peña Nieto no sólo es un político más, desinformado y sin dotes de estadista, sino un individuo que siente un profundo desprecio por la gran mayoría de quienes podrían convertirse en sus gobernados. ¿Es Peña Nieto alguien por quien debamos votar?


Lo Inentendible: ¿Por qué Peña Nieto se presentó en la Feria Internacional del Libro a la buena de Dios, sin preparación alguna? ¿Entenderá de qué se trata esta feria? No se requiere gran astucia para imaginar que en un foro como éste un personaje como él habría de ser interrogado sobre libros y hábitos de lectura. ¿Por qué entonces no prepararse? ¿Por qué no recurrir, uno o dos días antes, a las famosas tarjetas? ¿Por qué no memorizar diez títulos, diez autores y diez párrafos sobre los textos y los escritores? Hay dos posibles respuestas: la primera, que ni a él ni a sus asesores se les ocurrió. Si esto fue lo que ocurrió, habrá que preocuparse. Peña Nieto y sus asesores integran un equipo sin visión, sin capacidad de adelantarse a los hechos. Forman un equipo que no está capacitado para gobernar.


Hay una segunda posibilidad, la que por cierto ha sido mencionada y circula con insistencia: Peña Nieto no le prestó mucha atención a las recomendaciones de su grupo asesor. Si esta versión es correcta, hay también razones para preocuparse. Dos días después del penoso incidente, el mismo Enrique confesó que había incurrido en un “exceso de confianza”. Es decir, se siente, como una vez se sintió Andrés Manuel, “indestructible”. Ya se piensa, se siente presidente de la república. Preocupémonos: además de ignorante y arrogante, nuestro posible próximo presidente es un hombre terriblemente vanidoso. ¡Sálvenos Dios!


Lo Interesante: Increíblemente, un incidente sobre el que Peña Nieto pudo haber tenido control absoluto pero que por soberbia, exceso de confianza y/o descuido no se ocupó de manejar con inteligencia ha exhibido la vulnerabilidad de su imagen y candidatura de una manera que no lo consiguieron el fallecimiento de su esposa en condiciones por demás extrañas ni la cadena de rumores que envolvieron a la muerte de la pequeña Paulette, en condiciones también por demás extrañas. Si el candidato priísta se sentía muy seguro por haber superado sin mayores problemas estos dos episodios rodeados de sospechas y escándalos, tendrá ahora que preocuparse porque su imagen no es lo sólida y todopoderosa como sus propagandistas le han hecho creer y él mismo ha llegado a pensar.


Peña Nieto, los priístas y sus seguidores deberán sentirse aliviados, por lo menos, por el hecho de que el incidente ocurrió ahora, en una etapa muy temprana de la campaña. Ya habrá encuestas que nos revelen qué tan dañino ha resultado ser el desliz de Enrique para su carrera por la presidencia. Mi hipótesis es que, este error como tal, tendrá efecto negativos inmediatos, en el corto plazo, pero que podrá ser superado y revertido con el tiempo. Un manejo cuidadoso de su imagen y una campaña inteligente podrían reposicionar nuevamente a Peña entre los electores. Es, de aquí en adelante. Tal vez ese sea el resultado positivo para él y su equipo. El tiempo nos dará respuestas.


La Hipocresía: Más tardó Enrique Peña Nieto en exhibir su ignorancia y su soberbia en la Feria Internacional del Libro que la ciudadanía en volcarse en su contra a través de todos los medios pero principalmente, por supuesto, a través de las redes sociales. Ingenio, morbosidad y mala leche jamás nos han faltado. Más bien, nos sobran. Ninel Conde, decía una de las bromas más populares, le da gracias a Enrique por haber venido a su rescate. Las leyendas, estilo la librería Gandhi, se sucedieron con rapidez en las redes sociales haciendo mofa de la ignorancia del candidato priísta. La crítica es válida, es justa. Un político de la talla que pretende ser Peña Nieto debe ser un hombre informado y con un criterio amplio y sólido. No lo es y se ha ganado, a pulso, la crítica y el repudio de una buena parte de la población. No obstante, la crítica no deja de ser hipócrita.


México es un país con uno de los niveles más bajos de lectura en el mundo. Según encuestas internacionales, los mexicanos leemos 2.8 libros al año en promedio. No obstante, con cinismo hacemos escarnio de quien no lee. ¿Cuántos de quienes subieron críticas a las redes o las circularon por vía interpersonal lee más allá de este penoso promedio que registra el país? ¿Quiénes critican?


Ciertamente, no todos anhelamos la presidencia de la república. Pero ¿se vale criticar al otro cuando nuestros hábitos son similares a los de quienes criticamos?


jocasa56@gmail.com @jacalless





asl


2 Comentarios

  • avatar

    marcos DIC 28, 10:40

    todo esto es vergonzoso,pero es aun mas vergonzoso q los tabasqueños como hace 50 años permitamos q desde la gran tenochtitlan nos designen candidato a gobernador, sera q don peñaq nieto tambien es ciego y ademas sordo.no es ningun asunto juridico la causa pa eliminar a un aspirante el asunto es politico es chechera de los neme quienes le han vendido la idea a don preña nieto q don chavo era la octava maravilla gobernando,falso totalmente falso o sera q alos nemes juniors se les olvido alguna caja de buchanas q dejaron escondida entre algun matorral de la quinta cuando armaban su desgarriate y quieren ir por ella,dudo q la encuentren. de ali su interes por designar ellos Al candIdato.don preña no debe de olvidar q los tabasqueños contamos con un aspirante paisano a la presidencia.nos guste o no es paisano,pero ya vendra don enrique en campaña,y como dice mi padre de sus cuñados :solo me visitan cuando tienen hambre o ganas de ir al baño.sera q con esa intruccion q usted le dio a pedro joaquin codweel.dejaremos de ser humanos para ser hermanos,estamos hasta la mauser,hasta la mauser,no c le olvide hasta la mauser o sea mother pues.}

  • avatar

    Luis DIC 12, 08:17

    Solo se necesita un error para perder...asi que aguas! y efectivamente al final de cuenta nunca hay que perder el piso.

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